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lunes, 1 de agosto de 2011

Testimonio de Alfonso Liévano Narváez

Hola amigos,les compartimos el testimonio de Alfonso Liévano Narváez, coordinador del programa de Desarrollo Agropecuario del Centro de Desarrollo Comunitario, CDC, San José de la Fundación León XIII, en Chiapas. Esperamos que sea de su agrado. Saludos

martes, 14 de junio de 2011

4a. parte de la entrevista con Annette Candanedo




Esta es la cuarta parte de la entrevista con Annette Candanedo sobre "Consejos para mantener una organización de la sociedad civil en México". El cuarto consejo que nos brinda es la importancia de elaborar un plan de mercadotecnia para la organización. Si les interesa saber más al respecto, los invitamos a que asistan al curso “Mercadotecnia Social para una organización social”. Más información a los tels. (01) 967 67 870 45, 967 67 858 38, o escribe a joyce.jimenez@fleonxiii.org.mx. Esperamos que sea de su agrado. Saludos

viernes, 6 de mayo de 2011

Testimonio de Martha Pérez Santis




Les compartimos el testimonio de Martha Pérez Santis originaria de la comunidad de Yaxgemel, en Chenalhó. El grupo al que pertenece Martha se ha caracterizado por la participación de las mujeres, para hacer granjas integrales, hortalizas, ollas de captación de agua pluvial, entre otras actividades para mejorar las condiciones en las que viven. Esperamos que sea de su agrado.

miércoles, 27 de abril de 2011

Vivir dedicado a los demás




Solamente una vida dedicada a los demás merece ser vivida. Albert Einsten. En este tiempo de pascua, deseamos que puedan reflexionar sobre sus actitudes y acciones, y que perdonen para disfrutar de la vida. Feliz pascua

martes, 12 de abril de 2011

Testimonio de Candelaria Gómez Gómez


Les compartimos el testimonio de Candelaria Gómez Gómez, originaria del municipio de Jitotol y beneficiaria del programa de Desarrollo Agropecuario, que tiene como objetivo aumentar el nivel de ingresos de las familias por medio de proyectos autosustentables e incluyentes con diversas actividades de producción agropecuaria.

lunes, 28 de marzo de 2011

Una mujer, su familia y sus temores


María Antonia es su nombre, vive en San Pedro Chenalhó, es madre de 6 hijos y próximamente llegará el séptimo.


Con la sonrisa a flor de piel, nos recibe en su casa, taller, y centro de reunión y trabajo, en donde se respira un ambiente de amistad y calidez con las mujeres artesanas que ya están ahí reunidas para su sesión de costura.


Nos saluda un jovencito de 17 años, Antonio, el hijo mayor, quien se dedicará también a elaborar artesanías y con alegría e interés se integra al grupo.


Me llama particularmente la atención un pequeño de 5añós, Royman Humberto es su nombre, y es el hijo menor de María Antonia, se entretiene tranquilamente jugando con los hilos y carretes que tiene a su alrededor, abre los cajones de la máquina y saca más hilos y objetos, continúa jugando con ellos, y los vuelve a guardar.


Con sus grandes y expresivos ojos me ve, y sonríe con cierto recelo, y poco a poco entre miradas y sonrisa mutua se va rompiendo el hielo y establezco conversación con él.


¿Por qué no estás en la escuela?—pregunto con cierta curiosidad


Porque estaba enfermo, pero ya voy a ir después— continúa.


Se acerca otro pequeño, más o menos de su edad y se va integrando a la conversación que ya es más familiar y espontánea.


— ¿Les gustaría cantar y brincar?— E inmediatamente me extienden los brazos, nos tomamos de la mano y poco a poco voy en busca de un espacio para cantar con ellos.


La espontaneidad infantil se manifiesta de inmediato, cantan y brincan, gritan y ríen a carcajadas. El otro pequeño, abandona el juego y vuelve en busca de su mamá.


Mi curiosidad e inquietud de que un niño de su edad no esté en la escuela, me hacen preguntar en algún momento a su mamá, la razón, y esta es la historia:


El pequeño se rompió el fémur jugando en su escuela, con el hueso roto lo trasladan a San Cristóbal en busca de ayuda, y la solución drástica e inmediata que dieron a sus padres, era amputarle la pierna a lo que rotundamente se opusieron, y afortunadamente, no se hizo.


Sin saber a dónde acudir después, y buscando algún médico que les ayudara, pasaron frente al consultorio de un masajista quien con tratamiento de rayos Láser, masajes, y reposo durante varios meses, logró la curación del pequeño, quien pacientemente estuvo en cama durante largo tiempo y perdió el año escolar.


María Antonia, recuerda con gran tristeza, las penas y trabajos que pasaron para poder llevar al niño a San Cristóbal, con la frecuencia necesaria.


Aunque el niño ya esta completamente bien, continúa sin ir a la escuela, y se entretiene jugando en su casa.


Vuelvo con Royman y su mundo: su espacio de juegos, la máquina, los carretes, los hilos, y mientras tanto María Antonia, su mamá, sonriente y activa, enseña sus nuevos diseños, colores, bordados, da instrucciones, opina, dirige, bromea, y siempre sonriente.


Mi conversación con Royman, continúa y me pregunta:


— ¿Cómo es tu nombre? Le respondo y le doy un cuaderno en donde dibuja a toda su familia.


De improviso se pone de pie y se dirige a un canasto con tostadas, toma una, le pone sal y se sienta a comérsela, regresa junto a mí y sonriente me dice:


Ya no me duele mi pierna, ya puedo brincar —y sigue jugando a su manera, pero en su casa.


Mi pregunta es la misma: ¿Por qué no va a la escuela?


Con el sol de mediodía, las altas montañas que a lo lejos veíamos, se han tornado más verdes…la vida de este grupo artesanas también va adquiriendo poco a poco quizás más luz en su caminar.


María Antonia, sin embargo, a pesar de haber dado muestras de ser una mujer alegre, decidida, segura y tenaz, ante el retorno de su pequeño a la escuela se muestra temerosa.


El incidente en la vida de su pequeño, y el trauma que les causó el hecho de la posible amputación, les ha dejado honda huella.


Quizás por esto me dice al despedirse, y refiriéndose a su pequeño hijo:


No quiero que vaya a la escuela, porque tengo miedo que se vuelva a romper la pierna —


María del Carmen Romero de Urbina



martes, 8 de marzo de 2011

“LA OPORTUNIDAD DE HACERNOS PRÓJIMO”

Frase que invita a la reflexión después de haber tenido oportunidad de visitar y conocer uno de los proyectos que León XIII tiene en Chiapas, y sin importar obstáculos o distancia, estos permanecen a través de años de haberse iniciado.

CRUCERO es el nombre del lugar, situado al oriente de San Cristóbal, más o menos a media hora de camino.

Esta comunidad, cuya característica es que la habitan 14 mujeres entre 15 y 80 años, la mayoría viudas, y los esposos de dos de ellas, han marchado a los Estados Unidos, y Chiapas no es la excepción, por tanto, podría convertirse también, en una de tantas en la República, habitada solamente por mujeres.

Con cierta timidez, pero con alegría, nos reciben, e inmediatamente nos invitan a pasar.

Las artesanías, ocupación ancestral que les ha ayudado a sostenerse por muchos años, siguen siendo su forma de vida, con el cultivo de algunas hortalizas y cría de borregos para ocupar la lana en las prendas que elaboran.

Es importante señalar, que las mujeres no necesitaron que nadie les enseñara lo que era natural en ellas, sin embargo ahora con el apoyo y ayuda de la Fundación, les ha permitido continuar en este maravilloso quehacer, dándoles también la oportunidad de posicionarse y comercializar sus prendas de la mejor forma.

Gustosas abren su pequeño taller en donde trabajan: una mesa grande, algunas sillas, repisas y material de costura. Ahí mismo improvisan la sala de juntas para esta reunión, y llaman a todas a asistir. Las mujeres mayores aunque están presentes, tienen poca participación, más bien escuchan.

Juanita, la líder del grupo, una mujer joven alegre y muy despierta, destaca por su actividad y dinamismo, es también la intérprete y el enlace entre su comunidad y el resto de visitantes. Ella refleja y expresa valores femeninos, y se traducen en la habilidad que tiene para manejar su liderazgo.

Se percibe un ambiente de confianza y camaradería, la timidez va quedando atrás y escuchan con atención, conversan, establecen o retoman las reglas, dialogan, llegan a acuerdos y se emocionan con el proyecto de aprender a cocer en máquinas industriales.

Mientras esto sucede, fuera del taller juegan varios niños, quienes de vez en cuando se asoman a buscar a sus mamás o simplemente a curiosear, vuelven a sus juegos, se mojan, acompañados de los perros y piden que se les tomen fotografías.

Llega el momento del convivio y sirven té limón con pan para todos, las mujeres ríen, y Juanita continúa en su trabajo intenso de intérprete entre muchos otros, y así termina esta visita a este grupo de mujeres maravillosas que seguramente su taller de costura, además de ser su espacio de trabajo, les sirva para conversar, reír, llorar e hilvanar sueños…y donde unidas y solidarias han encontrado un cauce para aspirar a mejores condiciones de vida.

Indudablemente la mujer, y con mayor razón la de comunidades indígenas, ha ido sorteando una serie de problemas y dificultades de todo tipo para irse abriendo espacios, y lograr lo que hasta el momento con tanto esfuerzo ha alcanzado.

Es importante también, el ver que reconocen y aceptan que necesitan ayuda, por lo que se rodean de personas capaces que les han brindado estímulo, enseñanza, capacitación, cooperación, la manera de una mejor organización, y desde luego, trabajo en equipo.

Todo esto me sugiere, un estilo femenino, en donde cada una de ellas aporta de una manera muy particular, rasgos de su personalidad y creatividad, dando lo mejor de sí mismas, y de esta forma le imprime un sello muy personal.

Pienso que el valorar la creatividad de estas mujeres y además propiciar el ambiente ideal para su realización personal, es una oportunidad que la vida nos brinda. Considero también un reto ayudarles a vivir de una manera más digna y plena.

El trabajo de ellas, no tiene solamente un valor en el producto en sí, o en el resultado, sino también en el crecimiento interior que dicha actividad le aportó y en donde imprimen vocación y talento.

Finalmente reconocer que en cada pieza elaborada por sus manos vamos descubriendo el amor, la fortaleza y arte de grandes mujeres que por tanto tiempo permanecieron en el anonimato, y hoy afortunadamente se van abriendo nuevos caminos en sus vidas.

María del Carmen Romero de Urbina

miércoles, 2 de marzo de 2011

La oportunidad de hacernos prójimo

Mi graduación fue el 6 de agosto del 2010 en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas en la Licenciatura en Naturoterapia de la Escuela de Medicina Alternativa. Tenía que iniciar mi servicio social así que, eso fui a Fundación León XIII, IAP, en San Cristóbal de Las casas, Chiapas. Inicié el día 17 de agosto del 2010.

Había pasado por el barrio de San Martín para ser exacta en la Calzada de la Escuela, pero no sabía que había varias áreas en Fundación León XIII.

Estaba feliz de poder colaborar en Fundación, también estaba nerviosa, todos me recibían muy bien, inicié con la inducción en tres áreas que tienen contacto más cercano con las comunidades, Comercio Justo, Desarrollo Agropecuario y Salud.

Mientras, adquiríamos los medicamentos homeopáticos acompañaba en las consultas al doctor Eric Del Carpio Soto.

En septiembre, por fin tuvimos los medicamentos homeopáticos en Centro de Desarrollo Comunitario,CDC, San José y estaba lista para iniciar las consultas con homeopatía. Hubo muy buena aceptación por parte de los pacientes.


Así comencé en el CDC a visitar las comunidades, me gustaba ir a los talleres de medicina tradicional en Yabteclúm, Chenalhó y disfrutar del amanecer con la neblina. Estar con las personas para preguntarles en su idioma por lo menos kusi avi, cómo te llamas; aprendí varias palabras con la ayuda de Juan Gómez, médico tradicional; aunque en una ocasión él me dijo kolabal, gracias, y le respondí muyuk oval, que significa no hay tos, Juan comenzó a reírse porque pretendí decir de nada y lo correcto era muyuk vocol.

Estoy muy feliz de haber compartido el trabajo con los de mi área Salud y Nutrición, sonreí mucho, pero también hubo días que llegue triste quizá eran los días nublados que me ponían sentimental, pero el llegar a la Fundación y atender a mis pacientes tratando de conocerlos y ver cómo les afecta la enfermedad a cada uno de ellos como un ser individual, me hacía sentirme muy bien.

Me hubiera gustado poder estar en todas las áreas, pero en mi área tenía muchas cosas qué hacer, aún así sigo disponible para las pasarelas de Comercio Justo y en lo que se requiera.

Tengo muy buenos recuerdos de la Fundación León como la posada de diciembre de 2010 y en donde baile y me divertí mucho, aún considerándome muy seria, pero ese día hasta me dolió el cuerpo e incluso baile con el subdirector Javier herrera.

Estar en la Fundación León me deja muchas cosas buenas, aprendizaje, muchos amigos.


Llego febrero, el último mes, y a días de terminar mi servicio social tenía salidas programadas a Teopisca, Candelaria y Jolitontic, se cancelaron las primeras dos salidas; únicamente fuimos a Jolitontic, fue un viaje cansado y el camino muy feo; me costó llegar pues el lodo casi me quita los zapatos, pero estuve muy feliz porque la comunidad nos recibió muy bien.

Fueron seis meses muy bonitos. Sin duda, es la oportunidad de hacernos prójimo, además de dar a conocer las diferentes alternativas médicas para el tratamiento de las enfermedades de una manera rápida, suave y duradera; por el camino más corto, más seguro y menos dañoso, como es la homeopatía.

Sólo me queda decir gracias a todo el personal de Fundación León XIII, IAP, por darme la oportunidad de estar en el Centro de Desarrollo Comunitario San José.

…………………………………………… Los extrañare.

María Jokebed Guillén López

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Asamblea Anual de beneficiarios


Entre el dos y el tres de diciembre de este año, con risas, cantos, charlas y oraciones se realizó la asamblea anual de beneficiarios del Centro de Desarrollo Comunitario, CDC, San José de la Fundación León XIII, en Chiapas.

Aproximadamente 350 personas de municipios como Altamirano, San Juan Chamula, Chenalhó, Chilón, El Bosque, Jitotol, Las Margaritas, San Andrés Larráinzar, San Cristóbal de Las Casas, Tapilula, San Fernando, Venustiano Carranza y Zinacantán estuvieron presentes para compartir sus experiencias y opiniones sobre el trabajo desarrollado por los programas de Desarrollo Agropecuario, Comercio Justo, Salud y Nutrición.

El dos de diciembre iniciaron los trabajos. En las primeras horas se establecieron las tres mesas de registro para anotar el nombre, la procedencia y el programa con el trabajaban los asistentes.

En cada mesa, además del registro, dos colaboradores dieron la bienvenida en español y tzotzil a cada persona. Al término del registro se les daba una tarjeta con una raya de color (naranja, morado, rosa, rojo, verde limón, amarillo, celeste, café, azul y gris) y su nombre para que fueran identificados e integraran equipos durante el día. A los niños se les dio una tarjeta en blanco para que participaran del recorrido de la Granja del Abuelo Juan.

El inicio, alrededor de las 8 y media de la mañana, se marcó con el tradicional ritual maya que consiste en poner juncia, que significa alegría y la madre tierra; flores, para formar una rosa del viento; velas de colores en cada punta de la rosa del viento, para simbolizar el cielo, la noche, la luz del sol y la sangre como hermanos indígenas, así como incienso para purificar el alma de los asistentes. Esta ritual se realiza para fortalecer las costumbres y tradiciones de las comunidades.
El ritual maya fue dirigido por Alfonso Liévano Narváez, coordinador del programa de Desarrollo Agropecuario, y Juan Gómez, médico tradicional tzotzil. Durante el ritual, varias personas hicieron sus peticiones para que la Asamblea tuviera buenos frutos; por la salud de los familiares de todos los colaboradores y beneficiarios de la Fundación.

Posteriormente, Javier Herrera Romero, subdirector del CDC, dio la bienvenida a los asistentes y pidió que durante los dos días nos esforzáramos para reflexionar sobre el trabajo que hacemos en conjunto, Fundación y grupos y/o comunidades, para lograr el desarrollo de la comunidad.

A las 9:30 de la mañana tuvo lugar el día de campo. Sentados en el pasto de los jardines del CDC, sin temor a llegar tarde a la milpa y con la compañía de los rayos del sol, los beneficiarios se agruparon según el color de la tarjeta que tenía su nombre, para recibir el desayuno. Café con pan tradicional, huevos con ejotes, frijoles y tortillas fue el menú del desayuno que degustaron niños, mujeres y hombres.

Al final del desayuno, todos cooperaron para levantar los platos, vasos y cubierto que se utilizaron.

Una hora después, inició un momento de reflexión. Alma del Mar Ramírez Acevedo, coordinadora del área de Comercio Justo, y Alfonso Liévano, dieron a conocer la forma en la que se realizarían los trabajos de la asamblea durante los dos días para alcanzar el objetivo de conocer los logros alcanzados durante el año. Además, informaron que todos los niños harían el recorrido de la Granja del Abuelo Juan para que jugaran, aprendieran y estuvieran entretenidos.

Los prestadores de servicio social Francisco Javier Hernández García, Yuleny Martínez Vázquez, Johnny González Morales y Elvira López Victoria, fueron los responsables del recorrido de la Granja del Abuelo Juan. A ellos los acompañó Javier de Jesús Méndez Ruíz, traductor y responsable del Módulo de Hongos del CDC San José.

Cada equipo tendría un representante de la Fundación y un traductor para que todos se entendieran. Entre los representantes estuvieron Candelaria Entzin López, Martha Pérez Pech, Pedro Erick Del Carpio Soto, Rossana Burguete Escobar, Jacinto Ruíz Méndez, Anely Reséndiz Soto, Jokebed Guillén, Juan Gómez, Marcelino Pérez Bolom, Angelina Morales Morales.

Ellos organizaron a los equipos para que respondieran tres preguntas: ¿qué han aprendido? (K’usi a cahnojik’?); ¿en qué los ha fortalecido el trabajo con Fundación? (Ta k’usi las tsatsuntaso xuk Fundación?); ¿qué falta?, (k’usi sk’anto?); ¿qué le hemos aportado a la Fundación?, (k’usi k’akoj betik’li Fundación?).

Al final de ejercicio de reflexión, todos los equipos se reunieron en el área verde del edificio B para dar a conocer las respuestas que obtuvieron. El ejercicio sirvió para que conocieran que sí hay avances en las distintas comunidades, pero que falta participación y apoyar los trabajos y programas de la Fundación.

Mientras tanto en la Granja del Abuelo Juan, los niños de las comunidades aprendían por medio de juegos lo importante que es cuidar el medio ambiente para mejorar su salud y la de sus familiares y amigos.

El Mercadito

Al mediodía, inició un pequeño bazar o mercadito que permitió que las personas se reunieran por grupos y/o comunidades y vender productos perecederos que producen.

El Mercadito fue instalado en el área verde de la entrada del CDC San José. Entre los productos a la venta se encontraban tortillas de maíz hechas a mano; memelas de frijoles; pozol blanco (bebida tradicional hecha con maíz molido); hojuelas de maíz cubiertas de azúcar; tamales de bola con carne de cerdo adobada; tamales de setas; dulce de calabaza; dulce de chilacayote; pan tradicional; chayotes cocidos con sal; así como turrón.

Después del Mercadito, se levantaron las mesas y la gente se reunió en el área verde frente al edificio B para comer y compartir alimentos que trajeron desde su comunidad.

Estos alimentos, por la manera en que fueron presentados a la asamblea, en pequeños morrales, parecían tesoros deliciosos que todos los participantes tuvimos la oportunidad de degustar y compartir. En los morrales había tortillas hechas a mano, tostadas de frijoles, pan y hojuelas, que en menos de un trinar de pájaros tenían personas interesadas en comerlos.

Después de las tortillas y las tostadas desfilaron participantes de la asamblea con charolas de platos que incluían delicioso picadillo, sopa de arroz y frijoles, entre otros alimentos.

Al final de la comida, todos ayudaron a levantar los platos, vasos y cucharas que se utilizaron y se reunieron nuevamente por equipos.

Luego de la comida, los participantes se divirtieron al elaborar, por equipos, piñatas, con hojas de revistas y engrudo. Si bien no había expertos para hacer piñatas, el ingenio y la creatividad fue lo que más resaltó en esta actividad.

Dos horas después, había once piñatas de formas inimaginables y con múltiples colores.


Hacia las cinco de la tarde, entre risas, nervios y alegría, los colaboradores del CDC San José presentaron la pastorela “La Marimorena”. Esta pastorela, además de sembrar la semilla del ingenio, la creatividad y divertir, permitió que quienes viven en zonas de alta marginación reflexionen y comprendan las posibilidades que la Navidad ofrece para todos.

La pastorela permitió que los colaboradores y beneficiarios de la Fundación bromearan sobre sus actitudes y actividades. Las risas y los aplausos estimularon a que los actores en escena, improvisarán y le dieran un toque real y creativo al personaje que interpretaron.

La escena más aplaudida fue el enfrentamiento entre el Arcángel Gabriel y el Diablo, quienes se enfrentaron a la manera de la lucha libre mexicana, caracterizados como el Místico y la Parca, respectivamente.

El encuentro tuvo como referí al pastorcito Javier y las porras, los aplausos y gritos animaron a los participantes.

La Parca se lució sin temor alguno al ritmo de las porras de los diablitos, mientras que el Místico demostró que tenía apoyos en lugares importantes y que lucharía para ganar.

Niños, mujeres y hombre gritaban eufóricos para apoyar al Místico. Un instante después, el Místico estaba arriba de la Parca que, como siempre ocurre con Satanás y sus obras, son derrotados. Así, el Arcángel Gabriel corrió a los demonios que tenían la intención de sembrar la desesperanza, la desconfianza, el rencor y la pereza en la Tierra.


Al final de la pastorela, se hicieron presentes Melchor, Gaspar y Baltazar, los Reyes Magos, al ritmo de la canción de la Marimorena.

Al concluir la pastorela ingresaron todos los actores que participaron para agradecer la atención al público, y posteriormente se acercaron las personas que estuvieron tras bambalinas y que hicieron posible que las luces, el sonido, la escenografía y la dirección en escena estuvieran en tiempo y forma.

Alrededor de las ocho de la noche, el público caminó al área verde del edificio B para reunirse por equipos y cenar. Se ofreció caldo de pollo con verduras, lo que sirvió para espantar la noche fría. Mientras los niños se formaron para que recibieran de las manos de los reyes magos las bolsitas de caramelos que les habían preparado.

La noche fría y estrellada se acabó cuando los niños rompieron las piñatas que creativamente hicieron cubiertas de palomitas de maíz y rellenas de caramelos, frutas y galletas.

Día de esperanza

El día siguiente, día de esperanza, inició con una reflexión sobre el papel del CDC San José como un punto de encuentro para el diálogo de diferentes actores de la sociedad. Por ello, el día inició con una celebración eucarística que logró unir a todos los beneficiarios para que aclamaran que son hermanos y que juntos construiremos un mundo mejor.

El momento más emotivo, fue ver que las manos de los beneficiarios se estrecharan con calidez y cariño por el simple hecho de haber sido creados por el mismo Dios.

Al término de la misa, todos los asistentes se reunieron alrededor de la Cruz Atrial del CDC, para degustar de unas deliciosas enfrijoladas con queso y crema, café, ponche de frutas y pan tradicional que fueron ofrecidos como desayuno.

Hacia las diez de la mañana se ofreció una presentación de los programas y colaboradores de la Fundación León XIII.

Y es que los grupos y/o comunidades que acompaña Fundación León en Chiapas conocen e identifican a las personas que los visitan regularmente, sin embargo hay quienes esporádicamente los ven, porque su trabajo se desarrolla desde las oficinas.

Lo que más agradó a los asistentes fueron las fotografías y videos que protagonizaban los colaboradores y beneficiarios de la Fundación y que sirven para dar a conocer el trabajo que realizan.

A las once de la mañana se quebraron las piñatas que habían hecho el día anterior los adultos en cada uno de los equipos.

El pañuelo, el palo y el canto de dale, dale no pierdas el tino, se escucharon con alegría. Ver el rostro de los niños, mujeres y adultos que disfrutaban de los momentos de convivencia, es sin duda lo que más recordaremos los colaboradores del CDC San José.

Luego, alrededor del medio día, y por iniciativa de Gabriela Reyes Aguilar, joven de la comunidad de Cuauhtémoc, del municipio de San Fernando, se abrió un espacio para amenizar la jornada con canciones.

“Dedico está canción a los todos los colaboradores de Fundación León XIII porque gracias a su apoyo mi comunidad está progresando y se ha dado cuenta que hay muchas formas de salir adelante” dijo Gabriela antes de cantar.

Poco a poco, pidieron el micrófono otras personas y el ambiente de cordialidad, cariño y confianza se consolidó hasta ver a artesanas de diferentes comunidades bailando y aplaudiendo al ritmo de las canciones.

Los colaboradores del CDC, Josué De la Torre De la Torre, nutriólogo; Francisco Gutiérrez López, contador del CDC; Marcelino Pérez Bolom, responsable de producción orgánica en comunidades; Juan Gómez Vázquez, médico tradicional; amenizaron con aplausos, baile y chiflidos.

Triste despedida

Luego de la convivencia, llegó el momento de comer y despedirse. Los manteles eran largos porque el objetivo de la Asamblea se cumplió. Los colaboradores y los beneficiarios juntos y contentos, sin temores, convivieron y se conocieron.

El tan ansiado mole con pollo llegó a las manos de todos acompañado de tortillas y agua de fruta, con ello se acercaba el momento de la despedida, en el que cada uno regresaría su comunidad a compartir lo que vivió durante la asamblea.

Abrazos y besos, como muestra de agradecimiento fueron los regalos que cada beneficiario dejó en los corazones de los colaboradores.

Para culminar la reflexión, vale la pena considerar las palabras que Javier Herrera, subdirector del CDC San José pronunció:

“Fue una Asamblea que sirvió para que se encontraran personas indígenas, campesinas y de zonas sub-urbanas que favoreció la identidad personal y de grupo y que fortalecerá su trabajo.

“Hace falta un mayor sentido de corresponsabilidad sobre la construcción de su presente y de su futuro, y de ellos hacia la Fundación. Aunque los espacios de convivencia, de reflexión y de celebración fueron muy positivos, hace falta una actitud de mayor apertura, aceptación e inclusión entre grupos y comunidades indígenas y mestizas”.

A su vez, al ser entrevistada sobre el significado de la asamblea, Rossana Burguete, asistente del subdirector señaló: “Me gustó la colaboración de todos. Vi a la gente agradecida, y aunque sé que tienen muchas necesidades, los vi con muchas esperanzas por salir adelante y de la mano de Fundación”.

A su turno, Alfonso Liévano Narváez, coordinador del programa de Desarrollo Agropecuario, apuntó: “me pareció una actividad completa con grandes frutos, compromiso y presencia de las comunidades. Se enriqueció el espacio por los momentos de convivencia entre Fundación y los beneficiarios”.

Finalmente, Alma del Mar Ramírez Acevedo, coordinadora de Comercio Justo, expresó: “la asamblea fue algo muy lindo que me agradó y que me deja satisfecha por la participación de todos, que logró organizarse con poco tiempo y dinero; y que supero las expectativas de todos”.

Las luces se apagaron, el CDC se cerró y sólo quedaron los recuerdos de las risas, los gestos de alegría y de agradecimiento en la memoria de los colaboradores del CDC.

La Fundación León XIII, es una institución de asistencia privada fundada en 1994 que, desde el Centro de Desarrollo Comunitario San José, ubicado en San Cristóbal de Las Casas, desarrolla programas orientados a mejorar la calidad de vida de distintas comunidades del sureste de México.

Texto Joyce Jiménez Cabrera; y fotografía Alejandro Román y Joyce Jiménez

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Asamblea anual de beneficiarios

Se realizará la Asamblea anual de beneficiarios los días 2 y 3 de diciembre del presente año, en el Centro de Desarrollo Comunitario, CDC, San José, de la Fundación León XIII, IAP. Las personas que asistirán provienen de 12 municipios diferentes del estado de Chiapas.

Se contempla 350 asistentes de 12 municipios: Altamirano, San Juan Chamula, Chenalhó, Chilón, El Bosque, Jitotol, Las Margaritas, San Andrés Larráinzar, San Cristóbal de Las Casas, Tapilula, San Fernando, Venustiano Carranza, Zinacantán. Dichas personas son beneficiarias de los programas de Desarrollo Agropecuario, Comercio Justo, Salud y Nutrición.

El propósito de la Asamblea es evaluar el trabajo que realizaron en procesos de organización y desarrollo comunitario en conjunto, los beneficiarios y Fundación, durante el 2010; además de compartir experiencias y conocer a todos los colaboradores del CDC San José.

Alguna de las actividades que se desarrollarán son las siguientes: dinámicas de integración grupal, evaluación del trabajo realizado durante 2010, compartir experiencias, mercado de productos perecederos que producen en las comunidades. Además, por segundo año los colaboradores presentaran la pastorela “La Marimorena”, con la intención de sembrar la semilla del ingenio, creatividad y diversión para que las personas que viven en zonas desfavorecidas reflexionen la realidad social a través de nuestras tradiciones culturales en Navidad.

Los dos días de trabajo se concluirán con la celebración eucarística, que tradicionalmente se realiza el primer viernes de cada mes.

La Fundación León XIII, IAP, es una institución de asistencia privada fundada en 1995 que, desde el Centro de Desarrollo Comunitario San José, ubicado en San Cristóbal de Las Casas, desarrolla programas orientados a mejorar la calidad de vida de distintas comunidades del sureste de México.

Texto y fotografía Joyce Jiménez

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Fortalecimiento para grupos de ahorro

Con el apoyo de la doctora María del Carmen Díaz Amador, coordinadora general del Programa Nacional de Financiamiento al Microempresario, la Confederación Alemana de Cooperativas representada por Helmut Pabst, Rosaura Monroy y Carmen Calderón visitaron el Centro de Desarrollo Comunitario de la Fundación León XIII, en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.

El 15 y 16 de noviembre los representantes de Confederación Alemana impartieron el taller Conceptos e informaciones básicas del cooperativismo a los colaborares del Centro de Desarrollo Comunitario San José.

El taller el es resultado de un proceso de colaboración entre la Fundación León XIII y la Confederación Alemana de Cooperativas que inició en septiembre de este año con la visita de la doctora María del Carmen Díaz y de Helmut Pabst. En esa oportunidad, el 27 de septiembre, visitaron el grupo de ahorro de la comunidad de El Crucero, San Juan Chamula, una de las seis cajas de ahorro que impulsa el programa de Comercio Justo.

Durante el taller se abordaron temas como lineamientos del cooperativismo; gobernabilidad y políticas sólidas en las cooperativas de ahorro; características de las cajas de ahorro y préstamo de cooperativas de comercialización y de producción; Aspectos legales, fiscales y organizacionales referentes a la constitución de cooperativas; aspectos básicos de Control Interno y fomento a la metodología de grupos ahorradores.

Por su importancia, destacó el interés prestado al tema de gobernabilidad y políticas sólidas en las cooperativas de ahorro. Ello fue así, pues ése es el tema del que se desprenderá la planeación de los grupos de ahorro para el 2011 y, de manera más específica, la forma en que se garantizará el bienestar de los participantes en grupos de ahorros comunitarios.

Ese bienestar se logrará por medio de actividades que deben realizan los órganos de dirección de los grupos y que vigilan que se cumpla con la misión y los lineamientos de las cajas de ahorro.

La Fundación León XIII, IAP, es una institución de asistencia privada fundada en 1995 que, desde el Centro de Desarrollo Comunitario San José, ubicado en San Cristóbal de Las Casas, desarrolla programas orientados a mejorar la calidad de vida de distintas comunidades del sureste de México.

Texto Joyce Jiménez

lunes, 8 de noviembre de 2010

El Centro de Desarrollo Comunitario cuenta con el servicio de homeopatía


“Pasé por el barrio y leí el letrero de Medicina Tradicional, fue así que pensé en hacer mi servicio social en Fundación León XIII, pues estudié la licenciatura en naturoterapia”, nos dice María Jokebed Guillén López, mujer de 23 años, quien realiza su servicio social en el programa de Salud y Nutrición.

El 24 de mayo de 2010, Jokebed, naturoterapeuta de la Escuela de Medicina Alternativa, EMA, ubicada en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, se acercó al departamento de Voluntariado y Servicio Social para preguntar cuáles eran los requisitos para realizar su servicio social en el Centro de Desarrollo Comunitario, CDC, San José.

Ella platicó con Alma del Mar Ramírez Acevedo, responsable del departamento, quien la aceptó para que iniciara los trámites en la EMA. Finalmente, después de establecer el vínculo entre instituciones y de firmar un convenio, que especifica los derechos y obligaciones de los prestadores de servicio social, Jokebed inició el 17 de agosto el servicio en el CDC.

La inclusión de la homeopatía en los servicios que ofrece el CDC a las comunidades que acompaña ha sido exitosa. Un factor que explica el éxito es su cercanía con la medicina tradicional. “Las personas de comunidad han aceptado la homeopatía después de que les explico los beneficios” dijo.

“Uno de los pacientes que más recuerdo, es don Nicolás Pérez Martínez quien vino al consultorio por un dolor de cabeza; después de las preguntas de rutina y la revisión, noté que tenía la presión arterial alta. En seguida le di unas gotas para el dolor de cabeza y una orden para que fuera al laboratorio clínico para poder dar un diagnóstico y medicamentos adecuados.

Don Nicolás regresó al tercer día con los resultados de los análisis, y tenía los niveles altos de triglicéridos y colesterol, además que continuaba con la presión arterial alta. Mientras, los primeros cinco días de un tratamiento de 15, se vigiló su presión arterial. Al finalizar el tratamiento, él recuperó la normalidad de la presión arterial y los dolores de cabeza desaparecieron”, narró Jokebed.

La homeopatía es una alternativa médica legítima. Utiliza tratamientos naturales seguros y los medicamentos homeopáticos activan las defensas del organismo para que el mismo se cure, sin efectos secundarios ni contraindicaciones.

Por ello, la Fundación León XIII en Chiapas ha promovido la homeopatía y la medicina tradicional como parte de las actividades de medicina preventiva que desarrolla el programa de Salud y Nutrición. Al respecto, el coordinador del programa, doctor Pedro Eric del Carpio Soto, opinó que la homeopatía es una buena opción, que personas de las comunidades han recibido con entusiasmo y confianza, pues les da resultados.

La Fundación León XIII, IAP, es una institución de asistencia privada fundada en 1995 que, desde el Centro de Desarrollo Comunitario San José, ubicado en San Cristóbal de Las Casas, desarrolla programas orientados a mejorar la calidad de vida de distintas comunidades del sureste de México.

Texto Joyce Jiménez Cabrera

miércoles, 13 de octubre de 2010

Día Internacional de la alimentación

“Celebramos el Día Internacional de la alimentación impartiendo talleres de nutrición en diversas comunidades de Chiapas” dijo Josué de la Torre, nutriólogo en el programa de Salud y Nutrición del Centro de Desarrollo Comunitario, CDC, San José de la Fundación León XIII en Chiapas.

En 1979, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, declaró al 16 de octubre como Día Internacional de la Alimentación; desde entonces se realizan actividades para disminuir el número de hambrientos en el mundo.

Los equipos de Desarrollo Agropecuario y de Salud y Nutrición de la Fundación León XIII buscan que quienes viven en comunidades de alta o muy alta marginación puedan, a pesar de ello, tener una buena alimentación.

Por ello, el programa de Desarrollo Agropecuario brinda formación y acompañamiento para establecer huertos comunitarios o familiares con el uso de abonos y pesticidas orgánicos, módulos de hongo seta, granjas integrales, en las que conviven y se complementan patos, guajolotes, pollos y conejos.

De igual modo, el programa de Salud y Nutrición, entre otras actividades, informa cuáles son los alimentos que se pueden combinar para tener una dieta variada.

“Buscamos que las personas que viven en comunidad cultiven hortalizas orgánicas para reducir los gastos de compra de alimentos, y después que aprendan a combinar esos alimentos para hacer una dieta sana” dijo De la Torre, nutriólogo del CDC.

“Los talleres de nutrición son entendibles y podemos tener una buena alimentación con las hortalizas que cosechamos y los pollos que criamos” expresó María de Jesús Hernández Gómez, mujer soltera de 20 años, promotora de nutrición en Yaxgemel, Chenalhó.

Los talleres de nutrición inician con actividades para mejorar los hábitos de higiene para preparar alimentos. Incluyen también cursos sobre consumo de alimentos saludables, combinación de alimentos, preparación de alimentos de bajo costo y alto valor nutricional. También se cuenta con actividades en materia de preparación de alimentos tradicionales, así como talleres de nutrición comunitaria, que son herramientas para que las comunidades mejoren, por ellas mismas, la calidad de vida de sus integrantes.

Estos talleres se ofrecen todo el año en las distintas comunidades que acompaña el Centro de Desarrollo Comunitario San José, de la Fundación León XIII en Chiapas. Sin embargo, durante octubre los talleres se ofrecerán a grupos de estudiantes, promotores en medicina tradicional, promotores de salud comunitaria, entre otros.

“Los talleres de nutrición tienen el objetivo de prevenir las enfermedades y mejorar el estado nutricional de la familia. Además de enseñar, busco que los participantes convivan y pasen un rato agradable para que recuerden que si comemos sano, somos seres sanos” afirmó Josué.

“Aprendí que no necesito ser rica para comer sano, y entendí que tengo que preparar los alimentos con limpieza para que no se enferme mi familia” dijo Martha Pérez Santi, representante del grupo de Yaxgemel, Chenalhó.

La Fundación León XIII, IAP, es una institución de asistencia privada fundada en 1995 que, desde el Centro de Desarrollo Comunitario San José, ubicado en San Cristóbal de Las Casas, desarrolla programas orientados a mejorar la calidad de vida de distintas comunidades del sureste de México.

Texto Joyce Jiménez

viernes, 1 de octubre de 2010

Taller Cuidado de la Tierra

Estudiantes de ingeniería en Desarrollo Comunitario y de la licenciatura de Desarrollo Sustentable, programa académico del Instituto Tecnológico de Comitán y de la Universidad Intercultural de Chiapas, asistieron 22 jóvenes el 25 de septiembre del presente, al Taller Cuidado de la Tierra en el Centro de Desarrollo, CDC, San José de la Fundación León XIII, en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.

El taller fue impartido por Alfonso Liévano Narváez, coordinador del programa de Desarrollo Agropecuario del CDC. Alfonso coordina las actividades de producción orgánica, crianza de aves de corral, producción de hongo seta en el CDC y las comunidades.

Durante el Taller, Alfonso explicó cuáles son los beneficios que tiene usar los abonos orgánicos; cuáles son los residuos que enriquecen a la composta; posteriormente el grupo de jóvenes fue al área de compostas para elaborar una cama de composta.

Después, enseñó a los jóvenes a identificar si la composta se descompone bien y cuando está lista para usar y dio ejemplos del uso de composta orgánica en la mejora de las hortalizas de la zona agrícola del CDC.

La composta es el abono que se produce cuando se descomponen los restos de plantas, ceniza y estiércol. Los seres vivos del suelo descomponen los materiales de la composta igual que cuando descomponen las hojas que caen en un patio. “Cuesta más tiempo y trabajo preparar abonos orgánicos, pero tiene muchas ventajas importantes” dijo Alfonso durante el taller y mencionó que el uso de abonos aumenta la resistencia de las plantas a enfermedades, plagas y falta de agua, además de que mejora la calidad de las hortalizas.

“A pesar que estudiamos la carrera de Desarrollo Comunitario en el Instituto Tecnológico de Comitán, no sabíamos muchas cosas, como que los residuos de limón, naranjas y otros cítricos afectan a la composta, pero pueden ser tratados de forma natural para que se agreguen en la composta” recuerda Francisco Javier Hernández García, joven de 23 años, originario de Comitán.

“Lo que más me gusto del taller fue que todos los chavos que asistieron tenían la disponibilidad por aprender y poner en práctica lo que Alfonso explicaba pasa por paso” comentó Yuleny Martínez Vázquez, joven de 21 años, originaria del municipio de Pacayal.

El CDC San José en el estado de Chiapas promueve e impulsa la conservación de la tierra a través del uso de compostas orgánicas, lombricomposta y abonos verdes con los recursos de que tienen en las comunidades.

La Fundación León XIII, IAP, es una institución de asistencia privada fundada en 1995 que, desde el Centro de Desarrollo Comunitario San José, ubicado en San Cristóbal de Las Casas, desarrolla programas orientados a mejorar la calidad de vida de distintas comunidades del sureste de México.

Texto y fotografía Joyce Jiménez