domingo, 18 de enero de 2009

Realidades paralelas


Mañana de invierno en Los Altos. El frío es tolerable con chamarras y otras prendas especialmente diseñadas para estas temperaturas, pero sin ellas cala el rostro, las manos, los huesos.

Son las ocho y media de la mañana del martes 13 de enero y el equipo de Seguridad Alimentaria del Centro de Desarrollo Comunitario, de la Fundación León XIII en San Cristóbal de Las Casas, se prepara para un viaje de varias horas rumbo a la comunidad de San Miguel en el municipio, El Bosque.

Para llegar ahí, Elizabeth, Alfonso, Marcelino y yo habremos de pasar por San Juan Chamula, San Andrés Larraínzar, San Cayetano, Tres Puentes y Puerto Caté. Yo estoy aquí para documentar en foto fija y en vídeo el trabajo que realiza la Fundación en las distintas comunidades a las que atiende.

Desde que salimos de San Cristóbal, las carreteras, están en malas condiciones. No sólo hay pocas señales, el mantenimiento es pobre, los hundimientos son frecuentes, los topes son la única defensa de las comunidades contra los excesos de los automovilistas que, sin el menor cuidado, exceden los límites de velocidad y hay tramos enteros de carretera que, por el efecto de la lluvia, los deslaves y las inundaciones, han desaparecido para ser sustituidos por terracería.

Durante el recorrido, tomo fotografías del paisaje y de las personas. Conozco así una realidad paralela, siempre presente, a la que no siempre le prestamos la atención que merece.

Mientras fotografiaba, recordé mi libro de geografía de Chiapas. En sus páginas—recordaba—aparecían imágenes de paisajes con mucha variedad de maderos; hoy sólo quedan algunos, pues la tala inmoderada ha devastado la zona.

Además, por falta de recursos económicos la población aún utiliza la madera para alimentar los fogones con los que mantienen cálido el hogar y cocinan los alimentos.

Las nubes cerraban el cielo y el aire frío cortaba los rostros y las manos de quien se atreviera a enfrentarlo. A nuestro paso, mujeres y niños acarreaban, en incesantes caminatas, en ocasiones descalzos, leña, agua y otros productos de las tiendas a sus casas y viceversa. Sus cuerpos parecían, en medio de la densa neblina, fantasmas.

Puerto Caté, es un puerto interior, una suerte de exclusa que comunica a Las Cañadas del norte de Chiapas con Los Altos. No es más que una multitud de tiendas de distintas cosas, organizadas en torno a un círculo imaginario en el que varios autos de distinto tipo cargan o descargan mercancías, pasajeros, información sobre el camino y el clima.

Bajé de la camioneta, hice algunos disparos con la cámara, hasta que unos jóvenes gritaron que dejara de tomar fotografías, porque me quitarían la cámara. En ese lugar, decían, hay presencia militar y nos quitarían las cámaras. Subí a la camioneta y continuamos el camino hacia San Miguel.

Al llegar a San Miguel, el equipo de Seguridad Alimentaria de la Fundación León XIII bajó con las bolsas de juguetes y dulces que repartirían a los niños después de que sus padres tomaran un taller de cultivo de hortalizas en espacios reducidos.

Descendimos muchos metros hasta llegar a la casa de don Joaquín González Ruiz, quien tradicionalmente ha sido el anfitrión de la Fundación León XIII en este poblado.

En nuestro camino a la casa de don Joaquín encontré a varios niños de la escuela preescolar de ese lugar; sin temor me acerqué a tomarles fotos. No sé por cuántos minutos estuve con ellos. Lo que sé es que pude apreciar sus pequeños pies llenos de lodo, sus ropas desgastadas, sus manitas y los rostros quemados por el frío, algunos ni siquiera tenían un suéter. Eso sé que lo recodaré.

El llamado de su maestra hizo que se dispersaran y que, por unos momentos, me quedara sola; entré a la casa, la reunión estaba por comenzar.

Alfonso, Elizabeth y Marcelino iniciaron la reunión con el pase de lista y después hablaron a la comunidad de los beneficios que podría ofrecerles el mejorar sus técnicas de cultivo. Les ofrecían, de esa manera, un taller de cultivo de hortalizas en camellones para la producción en pequeña escala.

Don Joaquín alzó la mano y dijo que él prestaría su terreno. Señaló hacia dónde estaba. Un poco después, descendíamos por senderos que se han formado en las cañadas de esta región del estado por el paso de cientos de pies, algunos de ellos descalzos.

A pesar de la profundidad del descenso, no había escalones, no había pasamanos, sólo un par de árboles de café, plátano, desechos de plástico, nylon, un par de latas, basura y gallinas que, desesperadas, buscaban alimento entre la basura y la tierra.

Varios metros más abajo, tanto que el clima cambia, el terreno estaba lleno de trozos de madera, bagazo de plátano, latas, botellas de plástico, por lo que Alfonso, Elizabeth y Marcelino recordaron a las personas lo importante que es limpiar esa área antes de sembrar. Después, les recordaron lo importante que era utilizar abono orgánico y vigilar contra las posibles plagas que pudieran afectar los cultivos.

En cerca de tres horas, el equipo de Seguridad Alimentaria explicó a los habitantes de San Miguel que tipo de tierra tenían (arcillosa en su mayoría), por qué era importante usar abono orgánico para los cultivos, qué tipo de frutas y verduras podían sembrarse, cómo conservar los cultivos sin plagas y, finalmente, qué hacer para que el deslave producido por la no se lleve los cultivos.

Cerca de las tres de la tarde, comenzó a lloviznar. Frente a mi se alzaba la inmensidad de la pendiente de regreso. Era como subir alguna de las grandes pirámides de la cultura maya, pero sin escaleras. Subir un camino fangoso y resbaladizo que pondría a prueba—pensaba yo—mis dotes de equilibrista.

Sin embargo, detrás y delante de mi, varias señoras, algunas de ellas sin zapatos, algunas de ellas con niños en rebozos, algunas de ellas abuelas, subían, ágiles, elegantes, dignas. Pensé en sus necesidades, en sus capacidades y la manera en que, con muchas ganas de salir adelante, se enfrentaban a ese y otros obstáculos que las circunstancias en las que viven pusieron y olvidé mi cansancio.

Ascendí y pude ver, nuevamente, el ambiente devastado de la cañada, sucio con aguas contaminadas por los propios habitantes de San Miguel, así como la presencia inescapable de la basura. Al llegar a la casa, me senté, respiré y esperé.

El grupo descansó unos minutos y Alfonso preguntó por los niños de esa comunidad, pues los colaboradores del Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (IMDOSOC), de las oficinas centrales de la Fundación León XIII, así como Julia Sánchez Miró, e Isabel Pérez Cano habían hecho llegar juguetes y dulces para entregarlos a los niños de las comunidades con las que trabaja el Centro de Desarrollo Comunitario de San Cristóbal de Las Casas.

Lo que siguió fue esperar a que los niños se reunieran. Repartir juguetes y dulces a los niños es una tarea fácil y sencilla, pero cuando son niños de una de las zonas más pobres del país, sin servicios básicos de salud, educación y vivienda, se vuelve una tarea del corazón, en la que el valor de una sonrisa, una mirada, un abrazo, un beso, es mucho mayor que cualquiera de los pequeños placeres de la vida en las grandes ciudades de nuestro país.

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Dos días después, el 15 de enero, nos volvemos a reunir a las 8:30 a las puertas del Centro de Desarrollo Comunitario para preparar una salida del personal del área de Economía Comunitaria. Ahora son Rosario y Cecilia mis compañeras en un viaje a la comunidad de Macvilhó en San Juan Chamula.

Nuevamente acudo como una testigo privilegiada, armada con una cámara de foto fija y una de vídeo, encargada de documentar los afanes, las dificultades y las esperanzas de la Fundación León XIII, sus colaboradores y las comunidades con las que trabaja.

La reunión fue en la casa de María Hernández López, líder del grupo de artesanas, una mujer que expresa como pocas los valores del ejercicio de la solidaridad entre mujeres en una región de México en la que ser mujer es una desventaja, casi una condena de por vida.

Rosario imparte un breve taller sobre las distintas formas de ahorro, mientras Cecilia anota las conclusiones a las que llegaban y que permitirán que las mujeres de Macvilhó cuenten con una caja de ahorro para enfrentar los gastos y las necesidades que tienen.

En Macvilhó el escenario es más desolador que en San Miguel. Nos reunimos en la azotea de la casa de doña María. El viento frío y la neblina entran a placer. Tanto que hay momentos en que es difícil ver a las mujeres que se encontraban al final del espacio que ocupamos en la azotea.

A pesar del clima, de la carencia de materiales didácticos y, en general, de condiciones para aprender, las mujeres participan con entusiasmo de los ejercicios que Rosario propone y al final todas están de acuerdo en crear una caja de ahorro.

Como en San Miguel, al finalizar el taller, esperamos a que los niños llegaran para que las compañeras entregaran los juguetes que habían llegado desde la Ciudad de México. Sin embargo, a diferencia de San Miguel, que cuenta con una escuela propia, era notoria la ausencia de los niños de algunas de las artesanas.

Las señoras comentaron que, por la lluvia y el frío, era posible que varios niños no llegaran, además de que otros más acudían a la escuela en Tentic. Macvilhó, por cierto, es una de las comunidades que registra las más bajas temperaturas en el municipio de San Juan Chamula.

Con los que llegaron, doña María formó una fila de niños y niñas para que pasaran por sus respectivos juguetes y dulces. Al tener cada uno sus juguetes, se retiraron de inmediato porque estaba nublado y llovía, ni el café, ni un atol de arroz pudo quitarles el frío que se sentía en ese lugar.

Al terminar la reunión en Macvilhó nos dirigimos rumbo a Tentic, donde muchos niños acuden a la escuela. La llegada a esta otra comunidad de Chamula no es fácil. Como en San Miguel, hay que bajar muchos cientos de metros en una pendiente continua, en un camino sinuoso y traicionero de terracería.

A pesar de la dificultad de las condiciones, los niños, felices, se acercaban a recibir sus regalos. Uno tras otro expresaban su alegría por el regalo que estaba en sus manos.

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Al terminar el día, de camino a San Cristóbal, miles de preguntas me atormentan: ¿Cómo no sorprenderse al ver a esos niños llenos de felicidad a pesar de las condiciones en las que viven? ¿Cómo ayudar a que salgan de esas circunstancias? ¿Cómo no ser parte de los que ignoran a esa población que puede morir, en cualquier momento, de gripe o tos o pulmonía?

Desde donde estoy, creo que lo menos que podemos hacer es sentir y ser conscientes de esta realidad paralela a la que yo y muchos otros hemos crecido.

Es necesario convivir al menos un par de minutos con los excluidos de los servicios de salud, educación, transporte, vivienda y, en general, de las comodidades a las que cualquiera de los que vivimos en la Ciudad de México, en Tuxtla Gutiérrez o en San Cristóbal estamos acostumbrados.

¿Cuándo vienes?


Texto y fotografías
de Joyce Ivett Jiménez Cabrera

lunes, 29 de diciembre de 2008

Felicidades a todos nuestros amigos



Nos complace compartir con ustedes
los frutos de un año más de trabajo.



Esta es una pequeña forma de darles
las gracias, por todo su apoyo y cariño.


¡Feliz navidad! ¡Feliz 2009!

Que el nacimiento de Jesús de Nazareth
nos acompañe durante el año nuevo.



Fundación León XIII, IAP
Centro de Desarrollo Comunitario San José
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

lunes, 15 de diciembre de 2008

Novena asamblea anual de artesanas

El uno y dos de diciembre de 2008, el Centro de Desarrollo Comunitario San José, fue la sede de la novena asamblea de artesanas de la Fundación León XIII.

Los pasillos y jardines de la institución se llenaron con las voces en tzotzil de las mujeres que a lo largo de varios años han desarrollado una intensa actividad como artesanas, como promotoras en distintas ferias e incluso como vendedoras en la tienda Kitzin de San Cristóbal de Las Casas.

Las asambleas de artesanas se realizan para que las mujeres que trabajan con la Fundación, en los distintos programas tengan la oportunidad de evaluar sus actividades.

Entre las actividades que se evaluaron estuvieron los programas de capacitación, las salidas a ferias, los diseños de nuevos textiles y otras actividades de venta de productos y, sobre todo, las relaciones en el interior de los distintos grupos y entre estos y la Fundación León XIII.

A esta novena asamblea acudieron un total de 55 mujeres, representantes de las comunidades de Bayalemó y de la cabecera de San Andrés Larraínzar; de Macvilhó y Crucero, municipio de San Juan Chamula; de Los Ángeles, municipio de El Bosque y de El Edén, municipio de San Cristóbal de Las Casas.

Durante el primer día de actividades las mujeres participantes adornaron el espacio de trabajo, con la intención de crear un espacio de festejo, pues la asamblea marca el final de las actividades de un año más y sirve para reconocer los logros que tuvimos y comprender por qué ocurrieron los errores.

Las artesanas expresaron de distintas maneras su estado de ánimo con motivo de la Asamblea. Antolina de Macvilhó, por ejemplo, se mostró satisfecha con el lugar, pues le permitió "disfrutar más del trabajo." Anselma de San Andrés, por su parte, reconoció que el lugar y las actividades les permite estar contentas.

Las capacitaciones que se realizaron en el 2008 incluyeron talleres de autoestima, resolución de conflictos, derechos de las mujeres y construcción de género, comercialización y administración,

En este sentido, durante la Asamblea, distintas participantes expresaron sus ideas acerca de los resultados del 2008.

Por ejemplo, para las representantes de El Edén, municipio de San Cristóbal de Las Casas, la participación en el taller de Administración fue importante porque "aprendimos que la comercialización es un proceso para lograr los objetivos del grupo son todos los pasos que se dan para vender, investigar un mercado, saber vender, conocer productores y consumidores.

"Aprendimos también que la administración nos sirve para saber manejar los gastos del grupo y las ordenes de pedidos."

Otras de las participantes en la Asamblea, sañalaron que su participación en los talleres de solución de conflictos fue útil porque "aprendimos que las mujeres tenemos derecho de hablar, de trabajar y participar en reuniones y no sólo los hombres. Saber que no nos dejan atrás."

Las representantes de Chenalhó, al hablar sobre los talleres de Autoestima y Género, señalaron que aprendieron la importancia que tienen las mujeres, "que no sólo los hombres tienen el derecho de hablar y de expresar sus ideas, pues las mujeres tenemos derechos y podemos decir qué nos gusta y qué nos parece de lo que ocurre.
Destacaron lo importante que es para ellas aprender que las "mujeres tenemos derecho de decirle al marido cuántos hijos queremos tener, también si no queremos tener relaciones con nuestro marido, tenemos derecho a decirlo."

Las participantes de la comunidad de Crucero expresaron, a propósito de los talleres de administración y comercialización, su satisfacción por haber aprendido a comercializar los productos textiles artesanales, por comprender mejor cómo relacionarse con los clientes; por haber aprendido a mejorar sus productos y comprender mejor las relaciones que ocurren en el mercado.

Las representantes de Macvilhó hablaron acerca de su experiencia con los talleres de autoestima y comunicación. Les pareció importante haber aprendido que cuando hay probemas "hay que resolverlos en ese momento," así como la relación que hay entre los conflictos y la autoestima.

También expresaron su preocupación por la competencia que hacen otras personas, como los comerciantes de Santo Domingo, quienes ofrecen las artesanías a precios más baratos que ellas y expresaron su interés en planear, organizar y mejorar el trabajo en 2009.

Señalaron lo importante que es evaluar y planear las actividades y mejorar la contabilidad que llevan, así como aplicar lo que aprendieron acerca del género, acerca del respeto a las mujeres, que no se les obligue a tener relaciones sexuales a fuerza, que no se les agreda y lo importante que es que se respeten los derechos humanos de todos.

Las representantes de Bayalemó hablaron de la necesidad de investigar mejor el mercado de la artesanía, ofrecerles mejores servicios a sus compradores y mejorar la administración y la planeación de los talleres. También destacaron lo importante que es la transformación positiva de los conflictos, buscar mediadores "o sea una persona que no va a defender a algunas de las personas en el conflicto y que no va a dejar que el conflicto crezca."

Para las representantes de El Bosque lo más importante de su participación en los talleres fue haber aprendido acerca de sus derechos y aprender acerca del respeto que se debe tener a las mujeres.

En esta ocasión nos acompaño Maruca, famosa cantante para niños de San Cristóbal. Ella interpretó algunas canciones de su repertorio para los niños de las artesanas y trabajadores de la Fundación.

La experiencia fue muy gratificante, pues permitió que todos participaran en un ambiente más relajado y de diversión.

viernes, 28 de noviembre de 2008

IMDOSOC visitó a la Fundación León XIII en Chiapas

Esta semana compartimos con ustedes la visita que, del 15 al 17 de noviembre, hizo parte del equipo del Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana, IMDOSOC. Institución que este año cumple su 25 aniversario y en la que iniciativas como la Fundación León XIII, entre otras muchas, tomaron forma y maduraron.

Nuestros compañeros y amigos de IMDOSOC tuvieron oportunidad de conocer las instalaciones del Centro de Desarrollo Comunitario San José, de San Cristóbal de Las Casas, visitaron Tuxtla Gutiérrez y tuvieron la oportunidad de conocer de primera mano algunas de las obras de la Fundación León XIII en otras comunidades del estado de Chiapas.

Todos nuestros invitados han apoyado o colaborado antes, a la distancia, con las actividades de la Fundación León XIII, tanto en la Ciudad de México como en los distintos centros de desarrollo comunitario, del mismo modo que algunos de nosotros hemos trabajado o colaborado con las actividades de IMDOSOC en la Ciudad de México.

Esta fue una oportunidad para que los equipos de las dos instituciones, un total de 75 personas, tuvimos la oportunidad de convivir, divertirnos y conocer más a fondo la realidad de comunidades como Macvhiló, en el municipio de San Juan Chamula, donde nos recibieron las mujeres que trabajan con el equipo de Economía comunitaria.

Nuestras anfitrionas en Macvilhó explicaron a los equipos de IMDOSOC y la Fundación León XIII la forma en la que viven y cómo elaboran los productos que se encuentran a la venta en San Cristóbal de Las Casas, en el Distrito Federal y en otras partes de México y el mundo.

La mayoría de nuestros invitados quedó sorprendida, pues aunque tenían una idea tanto de las condiciones de vida como de los métodos de trabajo, no habían tenido la oportunidad de conocer de primera mano la realidad en la que viven las artesanas.

En Macvilhó tuvimos la oportunidad de comer con el grupo de artesanas y nuestros invitados aprovencharon para hacer algunas compras.

También visitamos el cañon del sumidero y el padre Marco Antonio Pineda nos recibio en la parroquía de Santo Domingo de Guzmán, con una deliciosa comida, tacos de cochito que es el plato tipico de la región.

De igual modo, tuvimos la oportunidad de acompañarlos durante un recorrido por San Cristóbal de Las Casas a bordo del El Coleto, el autobús turístico que los llevó a conocer los lugares más característicos de San Cristóbal.

Visitamos también las Grutas de Rancho Nuevo, les gustaron las formas de las estalactitas y estalacmitas pero lo mejor fue la interpretación de los niños-guias, que arracaban sonrisas con las ocurrencias sobre las figuras.

Todos agradecimos el encuentro, ya que conocer a las personas y saber de ellas, saber que formamos parte de algo más grande..., de una gran familia, nos genera expectativas y saber que no estamos solos en nuestros afanes por construir un México más solidario.

Les compartimos ahora algunos comentarios de los colaboradores de Fundación a propósito de la visita de IMDOSOC:

Para mi la visita fue muy bonita y especial al conocer a las personas del IMDOSOC, pudimos platicarles un poco de nuestro trabajo; que conocieran lo que hacemos, sobre todo que ellos estuvieran mucho más cercanos en la comunidad que con sus propias palabras de las artesanas escucharan el trabajo que hace la Fundación y a la vez que nos conozcan como personal de la Fundación. También tuvimos la oportunidad de saber quiénes eran, qué hacían y cuánto tiempo llevan en el IMDOSOC.

Las personas que conocemos tuvimos la oportunidad de conocernos y compartir más; con las personas que no conocíamos fue un poco más tardado platicar; esperemos conocerlos nuevamente, esto nos permitirá que cuando vayamos al Distrito Federal nos puedan identificar y llegar con más confianza.

Los vi un poco distantes en los primeros días, pero poco a poco fueron integrándose conforme pasaban los días.

María de Lourdes López
Economía Comunitaria

La vista de los días 15,16 y 17 de noviembre fue esperada creo que por todos, porque de una manera u otra ibamos a conocer de frente a las personas detrás del teléfono.

En lo personal fue muy buena la experiencia de poder conocerlos, compartir muchas cosas convivir y estar juntos, como si nos conociéramos de años; creo la integración fue muy buena tanto de ellos como de nosotros, porque creo que en su momento estuvimos dispuestos y no sólo nosotros sino en general todos.

Además creo que ellos estaban felices; se sintieron como en casa y lo disfrutaron al igual que nosotros la integración fue muy buena. Y ojala se repita otra vez, pero esta vez nosotros conocerlos haya.

Bertha Sánchez
Desarrollo institucional

De igual modo, les recordamos que el Bazar de Comercio Justo de este año se llevará a cabo este fin de semana en Papalote, Museo del Niño en la segunda Sección del Bosque de Chapultepec, detrás del Museo de Tecnología de la Comisión Federal de Electricidad, los días viernes, sábado y domingo. Ahí podrás comprar algunas de las artesanías producidas por las artesanas que colaboran con la Fundación León XIII.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Taller de producción orgánica de hortalizas


Del 5 al 7 de noviembre de 2008 se llevó a cabo el taller Producción orgánica de hortalizas en el Centro de Desarrollo Comunitario de la Fundación León XIII, de San Cristóbal de Las Casas.

El taller se centró en difundir información acerca de los beneficios que ofrece a productores y consumidores de alimentos el uso de técnicas orgánicasde producción. Desde la perspectiva de los productores la más importante ventaja es que reducen la dependencia de insumos externos, como los fertilizantes que, a pesar de sus beneficios de corto plazo, generan costos importantes en la calidad de los suelos y de los productos que ahí se cosechan.

Los participantes pudieron conocer las experiencias de otros productores, transmitir sus conocimientos y compartir información acerca de la producción orgánica en el estado de Chiapas. Una de las preocupaciones del taller fue ofrecer a los productores información sobre técnicas de conservación del suelo, uso de abonos orgánicos, rotación y asociación de cultivos.

Los participantes tuvieron la oportunidad de intercambiar información gracias a la realización de talleres prácticos en los que, gracias a una convocatoria amplia, estuvieron presentes productores de todo Chiapas, así como agrónomos, estudiantes de agronomía, de antropología y miembros de distintas organizaciones no gubernamentales.

Entre los participantes estuvo presente el señor Obed Hernández de Tuxtla Gutiérrez, productor y promotor de la agricultura orgánica, quien compartió técnicas de producción del Bocashi, un ábono órganico, tipo composta que se "cataliza" para mejorar su rendimiento. Si deseas más información sobre esta técnica, comunicate con nosotros en los números de teléfono, dirección postal o dirección de correo electrónico que aparecen en la parte superior izquierda de esta página de Internet.

El taller estuvo a cargo del agrónomo Benjamin Bathfield, colaborador del área de Economía comunitaria del Centro de Desarrollo Comunitario y se contó con 48 participantes, a contuniación les compartimos algunos testimonos de los participantes:

"El taller me pareció muy bien y si me gustó mcuho, me gustaría aprender más de los talleres para que me sirva de algo llevarlo a mi comunidad de lo que aquí venimos a aprender de los temas de cómo nos explican las técnicas, cada quien tiene diferente conocimiento."

"Para mi, la unidad de producción orgánica es muy importante para la conservación del suelo, para que las siguientes generaciones puedan ver lo que hoy vemos nosostros. lo más importante para mi fue la preparación de abono orgánicos y purines, para ya no utilizar los químicos , que afectan mucho a la salud y provocan la esterilización del suelo, hemos aprendido de todo, para compartirlo en nuestros pueblos y así juntos asegurar la naturaleza para las siguientes generaciones."

"Lo que vi en este taller sobre la producción orgánica de hortalizas, me pareció muy fundamental, porque nunca había yo visto estos abonos orgánicos, pero en el momento ya tuve ideas, conocimientos de qué forma es mejor para fortalecer la madre tierra. ya que es nuestra casa de todos los días. El aprendizaje que tuve es muy importante, y voy a aplicarlo en mi comunidad. Vamos a formar grupos de jovénes, para enseñarles a usar abonos orgánicos y conservar la naturaleza y cuidar el medio ambiente. Le agradezco mucho a la Fundación por haber campartido las expetiencias suyas. Gracias"

"La verdad fue un taller muy enriquecedor, porque tuve la oportunidad de complementar mis conocimientos sobre abonos orgánicos ya que yo como estudiante de agronomía tropical, tenemos técnicas un poco ortodoxas pero veo que hay formas muy buenas de producción de abonos orgánicos y de conservación del suelo y todo lo que esto abarca, que más que nada es la reconstrucción de una tierra libre de sustancias que envenenan la tierra y por consiguiente nos matan a nosotros. Nosotros no sólo como ingenieros agrónomos, sino como personas sensibles, debemos concientizar y entrarle en serio a lo que es la producción orgánica, pues es la única alternativa viable para mejorar la vida de todos los que habitamos la tierra. yo pienso poner en práctica mis conocimientos, que son pocos pero ya se complementarán y esto me emociona porque sé que al tener la cultura de agricultura orgánica se salvan vidas"

El Centro de Desarrollo Comunitario de la Fundación León XIII está comprometido con la difusión y la práctica de los principios de la doctrina social cristiana y frecuentemente organiza y colabora con la organización de distintas actividades orientadas a elevar la calidad de vida de las personas en el sureste de México.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

La Fundación en la 15 semana de la Ciencia y Tecnología

Los días 21 al 26 de octubre se llevó a cabo en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez la 15° Semana Nacional de Ciencia y Tecnología, organizada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Conacyt.

Por tercer año consecutivo, la Fundación León XIII fue invitada a presentar algunas de las tecnologías ancestrales utilizadas por las artesanas de las distintas comunidades en las que la Fundación desarrolla programas productivos, como se observa en la foto de la izquierda, en la que nuestra colaboradora Cande Entzin ayuda a Pascuala Díaz Díaz, de la comunidad de Crucero, municipio de San Juan Chamula, a cardar la lana que se utilizará en distintas prendas tradicionales.

Además de Cande y Pascuala, estuvieron presentes, por el equipo de la Fundación León XIII, Carlota Bautista, Juana Gómez, Cecilia Álvarez, Aneli Resendiz y Vicenta Hernández (foto de la derecha), además de Alicia López, artesana del municipio de San Andrés Larraínzar.

La Fundación contó con un local en el que se explicó a los visitantes, estudiantes y público interesado, las actividades que realiza la Fundación en distintas comunidades del estado de Chiapas y, en particular, los trabajos que desarrolla el programa de Economía Comunitaria.

De igual modo, las presentaciones buscan sensibilizar a las personas al ofrecerles información sobre las comunidades, así como demostraciones en vivo del proceso de elaboración del hilo de lana, de los teñidos en lana con tintes naturales (como se observa en la fotografía de la izquierda), del comercio justo y de la venta de artesanías.

Algunos de los visitantes, especialmente niños, se animaron a participar en el local de la Fundación del proceso de elaboración del hilo de lana con la ayuda de una de las artesanas.

Los resultados fueron positivos, pues las personas conocieron el trabajo que la Fundación realiza, así como algunos de los procesos que se desarrollan en distintas comunidades del estado.

Distintas personas expresaron su gratitud por la recuperación, el mantenimiento y la difusión de tecnologías ancestrales para el tratamiento y procesado de los textiles, así como por el impacto positivo que el trabajo de la Fundación tiene en distintas comunidades.

Los participantes tuvieron la oportunidad de adquirir prendas, juguetes y artesanías elaboradas por las artesanas y que se encuentran disponibles, a lo largo de todo el año, en los locales de Kitzin-Comercio Justo, que se encuentran ubicadas en Crescencio Rosas no. 9 esquina Cuauhtémoc, Centro Histórico de San Cristóbal de Las Casas Chiapas (teléfono 01 967 678 6292) y en Madrid no. 55, colonia Del Carmen Coyoacan, México (teléfono 01 555 661 3796).

Finalmente, la Fundación León XIII, recibió de parte del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, un reconocimiento a la Fundación y a las personas que la representaron a lo largo de esa semana.

Si a ustedes les interesa conocer más acerca del trabajo desarrollado por la Fundación León XIII pueden visitarnos o ponerse en contacto con nosotros. Los datos se encuentran en la barra lateral izquierda de esta bitácora.

viernes, 24 de octubre de 2008

Taller de Producción de Hongos


En las instalaciones del Centro de Desarrollo Comunitario San José de la Fundación León XIII se llevó a cabo el taller de Producción de hongos los días 15, 16 y 17 de octubre.

En la actividad participaron 43 productores de las regiones Selva Norte, Fronteriza y Los Altos II del estado de Chiapas.

El taller abordó la producción de setas, especialmente los siguientes temas:
  • Generalidades de los hongos
  • Importancia nutrimental
  • Producción de semillas
  • Preparación del sustrato (olotes, cascabillo de frijol, caña, rastrojo)
  • Hidratación del sustrato
  • Escurrimiento
  • Preparación de bolsas
  • Siembra
  • Incubación
  • Fructificación
  • Cosecha
  • Plagas y enfermedades (pulgón, mosca,mosquito, catarina, ratón, entre otras)
  • Preparación de platillos con setas

Durante este taller teórico-práctico se llevaron a cabo dinámicas y actividades de integración que, además de ofrecer elementos para desarrollar proyectos productivos, ayudara a las comunidades y a los productores a mejorar las relaciones entre ellos.

Al concluir el taller se entregaron reconocimientos de participación.

Este taller se realizó con el apoyo de la Secretaría de Desarrollo Social y la Fundación Luís María Martínez.

Si eres productor o te interesaría convertirte en productor de hongos o setas y organizar un taller para tu comunidad o grupo de trabajo no dudes en comunicarte con nosotros.

A los productores agrícolas les adelantamos también que, del cinco al siete de noviembre, la Fundación León XIII impartirá un taller de capacitación en producción de hortalizas orgánicas. Más adelante ofreceremos detalles sobre los temas a tratar.